En su análisis sobre ciberseguridad, el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss destaca que, en un entorno donde cada interacción digital implica un riesgo potencial, la protección no es solo cuestión de tecnología, sino de hábitos conscientes. En un mundo saturado de contraseñas, dispositivos interconectados y datos que circulan sin pausa, entender cómo protegernos se vuelve indispensable. Su reflexión invita a reconocer que la seguridad digital comienza en lo cotidiano: pequeñas decisiones que determinan la solidez de nuestra vida en línea.
La ciberseguridad como parte de la vida diaria, asegura el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss
Para el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss, la ciberseguridad dejó de ser un asunto técnico exclusivo de especialistas. Hoy, afirma, es un componente esencial de la vida cotidiana, tan necesario como cerrar la puerta de casa o proteger una tarjeta bancaria.
Sin embargo, advierte que muchas personas aún perciben la seguridad digital como algo lejano o demasiado complejo, cuando en realidad los riesgos más comunes —phishing, robo de identidad, acceso no autorizado— se producen por descuidos sencillos que podrían evitarse con prácticas básicas.
“Cada dispositivo conectado es una entrada potencial a nuestra información, y cada usuario es responsable de fortalecer esa puerta”, explica el abogado Sandoval Wyss. Para él, la ciberseguridad comienza con entender este principio elemental: no se trata solo de proteger sistemas, sino de proteger personas.
Para el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss, los riesgos reales se combaten con hábitos simples
El abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss señala que la mayoría de incidentes de ciberseguridad no ocurren por ataques sofisticados, sino por errores humanos repetidos: contraseñas débiles, enlaces sospechosos abiertos sin dudar, redes públicas utilizadas sin protección.
El abogado enfatiza que la prevención empieza por asumir una mentalidad digital responsable. Esto implica reconocer que cada clic, descarga o interacción con una plataforma deja una huella que puede ser aprovechada de forma indebida.
“La seguridad digital no depende únicamente de los antivirus o de la tecnología”, afirma. “Depende, ante todo, del comportamiento del usuario”. Desde actualizar dispositivos con regularidad hasta activar la verificación en dos pasos, los hábitos sencillos son los que realmente marcan la diferencia en el día a día.

El abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss te presenta acciones concretas para proteger tu información
Las consecuencias de una mala práctica pueden ser graves: pérdida de datos, acceso no autorizado a cuentas bancarias, suplantación de identidad e incluso extorsión digital. Para el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss, la mejor defensa es aplicar medidas preventivas claras y consistentes.
Entre las más importantes, destaca el uso de contraseñas robustas y únicas, el hábito de desconfiar de mensajes inesperados que solicitan información personal, y la creación de copias de seguridad que permitan recuperar datos en caso de un ataque.
También recomienda evitar conectarse a redes Wi-Fi públicas sin protección, revisar los permisos otorgados a aplicaciones móviles y activar alertas de seguridad en las plataformas bancarias. “La prevención es mucho más efectiva y menos costosa que la recuperación”, señala el abogado Sandoval Wyss. Estas prácticas, insiste, permiten construir una barrera real frente a las amenazas más comunes del entorno digital.
La importancia de construir una cultura de seguridad digital para el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss
Las reflexiones del abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss concluyen con una invitación a adoptar la ciberseguridad como una responsabilidad compartida. No basta con que las empresas refuercen sus sistemas: los usuarios también deben fortalecer sus hábitos y mantenerse informados sobre los riesgos emergentes.
Para el abogado, crear una cultura de seguridad digital implica entender que la protección no es un acto aislado, sino una práctica continua. A medida que la tecnología avanza y las amenazas se vuelven más sofisticadas, la alfabetización digital —desde reconocer un correo fraudulento hasta gestionar adecuadamente la privacidad— se convierte en una herramienta imprescindible para preservar la integridad personal.
Como resume el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss, “la ciberseguridad no es un lujo tecnológico, sino una forma de cuidado personal en la era digital”.