La presencia de menores en redes sociales es una realidad cada vez más extendida. Plataformas digitales forman parte de su entorno cotidiano, influyendo en su socialización, educación y entretenimiento. Sin embargo, esta exposición plantea importantes desafíos legales relacionados con la privacidad, la protección de datos y el desarrollo integral de la infancia. El derecho digital aborda estas cuestiones desde una perspectiva de protección reforzada.
Los menores son considerados sujetos especialmente vulnerables en el entorno digital. Por esta razón, la normativa impone límites específicos al tratamiento de sus datos personales. Comprender estos límites resulta fundamental tanto para padres y tutores como para las plataformas digitales que ofrecen servicios en línea. La protección de la infancia en internet es una responsabilidad compartida.
Juan Rodrigo Sandoval Wyss destaca que el tratamiento de datos de menores exige un estándar de diligencia superior. El RGPD establece que los niños merecen una protección específica, ya que pueden no ser plenamente conscientes de los riesgos asociados al uso de sus datos personales. Esta protección se traduce en restricciones más estrictas para la obtención del consentimiento y el uso de la información.
Asimismo, el abogado Sandoval Wyss explica que en muchos ordenamientos, existe una edad mínima para que un menor pueda consentir por sí mismo el tratamiento de sus datos en servicios digitales. Cuando no se alcanza esa edad, el consentimiento debe ser otorgado por los padres o representantes legales. Este requisito busca garantizar que las decisiones sobre la exposición digital del menor se tomen de forma responsable y consciente.
El abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss explica que la edad mínima de consentimiento digital varía según la legislación nacional, pero el RGPD permite fijarla entre los 13 y 16 años. Las plataformas están obligadas a implementar mecanismos razonables para verificar la edad del usuario y, en su caso, la autorización parental. No hacerlo puede constituir una infracción grave de la normativa de protección de datos.
Los padres y tutores, por su parte, tienen el deber de orientar y supervisar la actividad digital de los menores. Esto incluye educarlos sobre privacidad, uso responsable de redes sociales y riesgos asociados a la sobreexposición. Para el abogado Sandoval Wyss, el derecho digital no sustituye la responsabilidad parental, sino que la complementa con herramientas jurídicas de protección.
De acuerdo con el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss la publicación excesiva de información sobre menores puede generar consecuencias a largo plazo, como la creación de una huella digital permanente. Fotografías, videos o datos personales pueden ser utilizados fuera de contexto o con fines ilícitos. Desde el punto de vista legal, esta exposición puede vulnerar derechos fundamentales como la intimidad y la propia imagen.
Las plataformas digitales también tienen responsabilidad en la protección de los menores, debiendo ofrecer configuraciones de privacidad adecuadas y contenidos adaptados. Para el abogado Sandoval Wyss, la regulación busca equilibrar el acceso a la tecnología con la protección del desarrollo infantil. Comprender los límites legales de la exposición digital infantil es clave para construir un entorno digital más seguro y respetuoso.