En su análisis sobre el comportamiento digital, el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss advierte que la aparente inmediatez e informalidad de las redes sociales no elimina las consecuencias legales de lo que compartimos. En un entorno donde una publicación puede amplificarse en segundos y permanecer en línea durante años, entender los límites jurídicos y los riesgos más comunes se vuelve indispensable. Sus reflexiones invitan a reconocer que la ciudadanía digital requiere responsabilidad, criterio y conocimiento legal para evitar conflictos que pueden trascender lo virtual.
Para el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss, existe una delgada línea entre expresión y responsabilidad digital
Para el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss, las redes sociales se han convertido en el nuevo espacio público donde las personas ejercen su libertad de expresión, pero también donde con más frecuencia incurren en errores legales. El abogado Sandoval Wyss explica que muchas de estas faltas no surgen por mala intención, sino por la falsa percepción de que el entorno digital es más permisivo que el mundo físico.
“El problema”, señala, “es creer que un comentario espontáneo no genera consecuencias, cuando en realidad las plataformas solo han cambiado el escenario, no las normas”. Publicar sin medir el impacto puede derivar en conflictos legales que van desde difamación hasta infracciones de propiedad intelectual o vulneración de datos personales.

Juan Rodrigo Sandoval Wyss explica cuáles son los errores comunes que pueden convertirse en problemas legales
El abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss identifica varios fallos frecuentes que se repiten entre usuarios de todas las edades y perfiles. Uno de los más comunes es compartir imágenes, textos o música sin verificar derechos de autor, un gesto que muchos consideran trivial pero que constituye una infracción susceptible de reclamación.
A esto se suman prácticas como difundir información no verificada, revelar datos personales de terceros o publicar contenido ofensivo que puede calificarse como injuria o difamación. “La informalidad de las redes no es una excusa válida”, advierte el abogado Sandoval Wyss, recordando que cualquier publicación puede convertirse en evidencia si surge un conflicto jurídico.
Incluso acciones aparentemente inofensivas —como tomar y compartir una fotografía de otra persona sin su consentimiento— pueden entrar en conflicto con normas de privacidad y protección de datos.
El abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss enumera las consecuencias legales y cómo anticiparse a ellas
Los fallos en redes sociales pueden tener repercusiones reales: solicitudes de retiro de contenido, reclamos por daños morales, sanciones económicas e incluso procesos judiciales, dependiendo de la gravedad del hecho. Para el abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss, la clave está en fomentar una cultura digital basada en la prudencia, el respeto y la verificación.
El abogado Sandoval Wyss recomienda adoptar criterios simples pero esenciales: preguntar antes de compartir información ajena, citar correctamente obras protegidas, evitar comentarios que puedan interpretarse como acusaciones o ataques, y revisar la configuración de privacidad con regularidad. “Publicar es un acto jurídico en potencia”, enfatiza, recordando que cada clic puede modificar la reputación, la privacidad o los derechos de una persona.
El abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss hace un llamado urgente a la responsabilidad en redes sociales
Las reflexiones del abogado Juan Rodrigo Sandoval Wyss concluyen con una invitación a entender que la participación en redes sociales implica un ejercicio consciente de responsabilidad. La velocidad y viralidad del entorno digital no eliminan las normas que protegen la dignidad, la propiedad intelectual o la privacidad de los individuos.
El abogado Sandoval Wyss sostiene que la educación digital es hoy una necesidad ciudadana: conocer los límites legales es la mejor defensa para usar las redes de manera segura y constructiva. Como resume con claridad, “la libertad de publicar no exime de responsabilidad; compartir con criterio es la única forma de evitar que una publicación impulsiva se convierta en un problema legal real”.